Mi vida con un buen colchón viscoelástico Dormity

colchón viscoelástico
colchón viscoelástico

Os juro que de este fin de semana no pasa. Llevo ya tres días sin pegar ojo. No, no es por el estrés del trabajo. Es el maldito colchón. Los muelles. Bueno, uno de ellos, se me clava en la espalda en un punto preciso. Y me ponga como me ponga siempre está allí para pincharme. Por eso, repito, este fin de semana me voy a la tienda a comprarme un colchón viscoelástico. Alguien me ha comentado los colchones Dormity son de buena calidad. Voy a ver.

colchón viscoelástico
colchón viscoelástico

Una semana después.

Chicos, soy una persona nueva. No solo es que haya recuperado mis horas de sueño, sino que ahora duermo bien, muy bien. Y lo bueno es que no era consciente de lo mal que dormía antes. Sí, al final me compré uno de los colchones Dormity, un colchón bueno.

La verdad es que entré en la web y me costó decidirme. No es que fuera un experto, pero algo sabía sobre colchones. En principio lo que mejor me iría sería un colchón viscoelástico dormity, pero había una gran variedad. Luego de informarme un poco más decidí quedarme con un colchón viscoelástico con espumación HR. No es un colchón de espuma, sino que tienen una espumación High Resilience, es decir de alta resiliencia.

colchones Dormity
colchones Dormity

La resiliencia es la capacidad que tienen los materiales de recuperar su estado original después de haber sido sometidos a una presión. El modelo de colchón Dormity que me ha cambiado la vida es el colchón viscoelástico Bass, que contiene un bloque de viscoelástica con el que permite que el colchón se adapte perfectamente a la forma y el peso de mi cuerpo.

Una vez lo pedí, en 4 días lo tenía instalado en casa. Además, dispone de una garantía de 5 años y puedo probarlo durante 101 días. Es decir, que si durante este tiempo hay algo que no me convence puedo devolverlo. ¡Pero os juro que este colchón Dormity no lo devuelvo ni por todo el oro del mundo!